Ansiedad y Depresión

Se fue...

Si hay algo que une a un ser humano con otro eso es la muerte. Todos, antes o después, de una forma u otra, nos enfrentamos a ella.

Cuando una persona sufre la pérdida de un ser querido al principio entra en un estado de shock ( y menos mal porque nuestra mente no se encuentra preparada psicológicamente para afrontar algunas situaciones de golpe). Después uno suele negar lo ocurrido ( porque no nos lo acabamos de creer). Y cuando empezamos a darnos cuenta de lo que hemos perdido entonces aparece la tristeza. A veces esa pena viene acompañada de mucha irritabilidad. El enfado puede estar dirigido hacia nosotros mismos ( sobre todo si nos sentimos culpables por algo que no llegamos a hacer por o para esa persona); hacia el fallecido ( cuando pensamos que él o ella podían haber hecho algo para evitar su muerte) o hacia los demás ( porque nos molesta que la gente se vaya olvidando mientras nosotros seguimos recordando).

Cuando "encajamos" todo esto, llega un punto que o bien integramos esta experiencia dentro de nosotros mismos o nos quedamos estancados. Integrar el duelo trata de permitirse estar mal, de no quitarnos ese dolor, de encontrar un sentido a lo que ha sucedido ( aunque ahora mismo no seamos capaces de verlo) .

Mucha gente se pregunta: ¿ y cuánto duele perder a un ser querido? ¿cuánto dura el duelo?. El duelo no dura un año ( como he leído en algunos libros). No hay un límite o un tiempo exacto ni predefinido. El dolor es personal, subjetivo....Dicen que la muerte más dolorosa es la de un hijo. Mi experiencia laboral me lo ha confirmado. Nada es equiparable....quizá porque cuando fallece un hijo es como si muriese una parte de nosotros mismos.

El proceso de duelo será también diferente según la muerte sea progresiva (como en el cáncer) o repentina. En esta última, el dolor esta ahí y poco a poco se va desenterrando con el paso del tiempo. Porque no sólo perdemos a ese ser querido, también perdemos las actividades que hacíamos con él, los roles que sustentaban esa relación y nuestra creencia de que todo en la vida sigue un orden y que las desgracias les suceden a otros y no a nosotros por lo que durante un tiempo es lógico que te cueste hacer planes de futuro.

¿Estás viviendo una experiencia de duelo reciente? Cuentámelo escribiéndome a hola@escuelacambiatuemocion.com